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27.11.06

LOS LIBROS LITÚRGICOS I

LOS LIBROS Y LAS LECTURAS.

Los libros litúrgicos los podemos definir, en sentido estricto, como libros que sirven para las celebraciones litúrgicas y están expresamente escritos para ese fin, con las debidas y oportunas autorizaciones. El libro litúrgico es un elemento de la celebración y por tanto se le respeta y venera. No deben sustituirse por ediciones de bolsillo ni por hojas sueltas, salvo casos excepcionales. Los libros litúrgicos tras el Vaticano II son los siguientes:
* el Misal Romano (MR 1971 y posterior edición de 2002)), que está compuesto por dos libros: El Misal y el Leccionario que a su vez está recogido en varios tomos.
El Misal (libro de altar) nos presenta la teología de la misa, la articulación del rito, la función de cada uno de los ministros y de la asamblea, las normas para una correcta celebración y las posibilidades de adaptación. Su contenido comienza con Normas universales sobre el año litúrgico y sobre el calendario (extractadas del Calendarium Romanum), sigue el texto del Misal, dividido en propio del tiempo, propio de los santos, comunes, misas rituales, misas y oraciones ad diversa, misas votivas, misas de difuntos. El rito de la misa está colocado entre el propio del tiempo y el propio de los santos, y a su vez se distingue en rito para la celebración con el pueblo (misa normativa) y rito para la celebración sin el pueblo. Abarca el Misal propiamente dicho y el Ordus cantus missae (sobre los cánticos litúrgicos de las distintas partes de la Misa). Resumiendo podemos decir que el Misal es el libro oficial para celebrar la Eucaristía y que contiene las oraciones y los cantos que dirigimos a Dios (oración colecta, sobre las ofrendas, prefacios, plegarias eucarísticas y poscomunión) además del llamado “Ordinario de la Misa” o sea, lo que es común a todas las misas (saludos, acto penitencial, Gloria, Credo, bendiciones, etc).
* Al Leccionario (OLM), ya hemos dicho, se publica aparte en varios tomos y le vamos a dedicar un artículo aparte.

* la Liturgia de las Horas (LH 1979), oración de alabanza de la iglesia, que tiene por objeto extender a las diversas horas canónicas la glorificación de Dios que alcanza su cumbre en la oración eucarística. El nombre actual viene a sustituir al más antiguo de oficio divino y sustituye al breviario. Comprende cuatro volúmenes: I. Tiempo de Adviento y de Navidad; II. Tiempo de Cuaresma y de Pascua; III. Tiempo ordinario (semanas 1-17); IV. Tiempo ordinario (semanas 18-­34). Tiene su propio Leccionario.

* el Pontifical romano, con las celebraciones propias del obispo (ordenaciones, bendición de oleos, confirmación, institución de los ministerios laicales, etc).
Consta de las siguientes partes: Ritual de la Confirmación (RC 1976), Ritual de ordenación del diácono, del presbítero y del obispo (RO 1977), Ritual para instituir acólitos y admitir candidatos al diaconado y al presbiterado, y para la promesa de observar el celibato (RLA), Ritual de la consagración de vírgenes (RCV), Ritual de la bendición de un abad o una abadesa (RBNA), Ritual de la bendición del óleo de los catecúmenos y enfermos y de la consagración del crisma (RBO), Ritual de la dedicación de iglesias y de altares (DCA1980) y el Ceremonial de los Obispos (CO).
* el Ritual de los sacramentos y sacramentales (bautismo, matrimonio, reconciliación, etc). Consta de las siguientes partes: Ritual del bautismo de niños (RB 1970), Ritual de la iniciación cristiana de adultos (RICA 1976), Ritual de la penitencia (RP 1975), Rito de la sagrada comunión y del culto de la eucaristía fuera de la misa (1974), Ritual del matrimonio (RM 1970), Ritual de la unción y de la pastoral de enfermos (RUE 1974), Ritual de la profesión religiosa (RPR 1979), Ritual de exequias (RE 1971) y el Bendicional (B), con 41 ritos de bendición referidos a personas, objetos, objetos litúrgicos,etc.
* el Gradual, con la música de los cantos interleccionales,
* la Oración de los fieles, con numerosos formularios para ese momento y el
* Rito de coronación de imágenes de la Virgen, ceremonia tan anhelada por muchas cofradías junto al Calendario y el Martirologio completan la nómina de libros litúrgicos.

Lógicamente, para la celebración de la Misa sólo son necesarios algunos de ellos: el Misal Romano, que consta del Misal propiamente dicho y que es el libro de altar por contener las oraciones de la Misa y el Leccionario (suelen ser libros distintos), que contiene las lecturas sagradas (el “Ordo Lectionum Missae” cuyas siglas corresponden a OLM).
Jesús Luengo Mena, Lector instituido y Vicette de la Hdad de Jesús Despojado

1 comentario:

Juan Carlos (Yanka) dijo...

Muchas gracias por la claridad de sus temas.
Juan Carlos