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17.2.07

LOS SIGNOS Y GESTOS LITÚRGICOS

Podemos decir que existen cuatro clases de signos litúrgicos:
* Los que se relacionan con los gestos y posturas del cuerpo.
* Los que se refieren a los elementos que se emplean en la celebración (el pan, y el vino, las velas, la sal, el incienso, la ceniza...)
* Los que forman parte de los templos (el altar, el ambón...)
* Los que realizan las personas que actúan en las celebraciones (el sacerdote, la asamblea, los ministros...)
No podemos vivir sin gestos y actitudes corporales. Ellos expresan, provocan o dan realce a lo que pensamos y sentimos: el abrazo, el beso, el apretón de manos, las lágrimas, el grito de alegría, el silencio, el ponernos súbitamente de pie, aplaudir...y todos estos gestos surgen "naturalmente", al compás de nuestros pensamientos y emociones. ¡Cuántas veces los gestos "dicen" más que las palabras!Somos así: espíritu y materia; cuerpo y alma formando una totalidad que se llama hombre.
Este hombre real participa y "crea" la liturgia. Por eso, la liturgia contiene muchos gestos y actitudes con los que intentamos expresar exterior y corporalmente nuestros sentimientos hacia Dios. Los gestos litúrgicos más importantes son: la señal de la cruz; las unciones; la imposición de la ceniza; los ojos elevados al cielo; ciertos gestos relacionados con las manos: manos juntas y plegadas sobre el pecho; manos que se golpean el pecho; manos elevadas y extendidas; manos que dan y reciben la paz; manos dispuestas para recibir el Cuerpo del Señorl.

La Iglesia insiste en la necesidad de renovar, actualizar, "entroncar" los gestos con cada cultura, para que las palabras y gestos sean más "significativos" para la mentalidad del hombre moderno e incluso para cada región y comunidad. La liturgia consta de una parte inmutable por ser de institución divina (la fórmula de la consagración por ejemplo), y de otras partes sujetas a cambio, que pueden y aún, deben ir cambiando, como lo ilustra la historia de la Iglesia.
"Por esta razón, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprender fácilmente y participar en ellas por medio de una celebración plena, activa y comunitaria" (SC 21).
Este deseo de la Iglesia es por demás coherente: la repetición constante de los ritos , realizados generalmente sin conocer su significado, produce un inevitable desgaste y llegan a "no decir nada". La liturgia no es un teatro. La tarea de renovación litúrgica exige reflexión, creatividad y participación. Mientras tanto es necesario conocer el significado de los gestos y ejecutarlos con espontaneidad y convicción, haciendo de ellos auténtica expresión de nuestros sentimientos religiosos.


7 comentarios:

dj saul dijo...

es una locura
puta perra

Anónimo dijo...

tiene que salir los signos de la liturgia y no quienes lo utilizan

Anónimo dijo...

es chevere

Anónimo dijo...

vacano gracias !!!

Anónimo dijo...

moi bonito pero cual es el signo de la navidad y el de la cuaresma?????

Anónimo dijo...

y el del matrimonio??

Eduardo dijo...

Me alegra Jesús que pueda encontrar a gente como vos que a tenido preparación, colabora a su manera con la Iglesia y además que tienes formación salesiana como yo. Adelante....